Camino de HÉROES                                            

Camino de Héroes nos lleva más en profundidad por los sentimientos que se despiertan por la pérdida de un ser querido, para que se puedan comprender y aceptar, facilitando así la superación de la ausencia de esa persona tan querida.

Es el compañero fiel en ese viaje de búsqueda y recuperación de una realidad que se ha visto trastocada, ayudando a la creación de un mundo nuevo.

Proporciona apoyo para los cuerpos físico, emocional, mental y espiritual, proporcionando un respaldo total a la persona que está viviendo el duelo.

9º Capítulo "El Desierto"

"Cuando perdemos a la persona que más significaba en nuestra vida, nos encontramos, literalmente, con un hueco. Estaba y ya no está. Un vacío no sólo material sino de una amplia gama de sentimientos que dejan de llenar nuestra vida: de actividades que se cortan de golpe, de comunicaciones, comprensiones, complicidades que no podrán vivirse con nadie más.

Esa desaparición de los circunstancias que llenaban y daban sentido y respuesta a nuestras necesidades nos dejan en medio de un desierto. De repente sólo estaremos rodeados de aridez y formas cambiantes sin significado.

Podemos estar acompañados de personas que nos quieren y que también queremos y mucho, pero de pronta están a millas luz de nosotros, en el extrarradio del desierto, más allá de la desaparición de todo lo que era vital para nosotros.

No es que ya no queremos a esas personas o a esa persona especial que importa tanto o más que lo que hemos perdido, pero se encuentra muy lejos, incluso inalcanzable porque el mismo vacío que tenemos alrededor, los aparte, los exila. El desierto no nos deja llegar donde están.

Y nos encontramos con un montón de arena que no nos deja caminar sin tambalearnos.

El desierto es tremendo, el desierto no parece terminar nunca, el desierto congela de noche y abrasa de día anulando toda actividad. La demasiada luz que nos inunda sólo destaca la oscuridad que llevamos dentro.

Y como todo desierto también tiene sus espejismos en forma de días que amanecen mejor pero que se tornan insoportables a medida que pasan las horas. Espejismos que aparecen y desaparecen, que nos invitan a la vida engañando.

Vamos a tener que salir del desierto, pero… ¿en qué dirección?

Queremos salir pero la arena no nos da un punto de apoyo estable y caminar se torna arduo sin posibilidad de avanzar.

¿Qué tenemos que hacer entonces?

¿Dónde se encuentran los oasis, los vergeles?

¿Dónde están nuestros seres queridos?

¿Cómo superaremos la ausencia de todo aquello vital para nuestra vida y poder encontrarnos una vez más en tierra firme?

¿Cómo llenamos el vacío?

No nos conformamos con sustituciones, ya nos pueden mandar camellos, brújulas, incluso helicópteros veloces, no nos van a solucionar porque el desierto lo llevamos dentro.

Vamos a tener que ganarle espacio, vamos a tener que crear un auténtico oasis allí donde estamos para que lentamente el mismo desierto se vaya apartando. Vamos a tener que encontrar en nuestro interior todo lo que habíamos perdido. Encontrar los sentimientos, las aptitudes, porque somos todo lo que esa persona se ha llevado. Simplemente hemos perdido aquello que lo hacía más fácil ser.

Somos amor, somos todo lo que hacíamos, sentíamos, pensábamos y con un poco de paciencia y comprensión hacia nosotros mismos, podremos recuperar esas áreas de capacidad y vamos a alfombrar el desierto con nuestras reconquistas, poco a poco, hasta llegar a aquellas personas queridas que nos esperan allí donde les habíamos exilado más allá de la arena."

                                                                                                       anji carmelo

 

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